Jamás había visto una película de animación, aunque en este caso no es animación en 3D sino stop motion, tan bien hecha y a la vez tan tétrica. Ya simplemente la sola idea de que a una le pongan botones en lugar de ojos, me parece de lo más tenebrosa; esa elucubración solamente puede ser fruto de una fantasía desbordada. Neil Gayman, autor de la novela homónima en la que se basa la película es adicto a este tipo de historias y Henriy Selick, el director, lo hace que ni bordado. En mi clase de Hª General de la Imagen (ah, por cierto, estoy estudiando audiovisuales, por si a alguien le interesa, que no creo, jeje), nos pusieron como película recomendada para visionar, Pesadilla antes de Navidad. Lo cierto es que a mi me encanta, pero Coraline es una delicatessen. Es un relato para adultos y para niños, aunque luego les pueda producir pesadillas, pero al igual ocurrió con Drácula, Frankenstein e infinidad de monstruos y supersticiones de la mitología popular.
La fluidez de los movimientos es asombrosa y teniendo en cuenta que está hecha para visionarse en 3D, pareciera un trabajito de chinos el que hay detrás de la obra.
Coraline, a quien todo el mundo acostumbra a llamar por un nombre más común, Caroline (el equivalente a Carolina), en el mundo no alternativo, encuentra mucha más comprensión y amor en su vida paralela, hasta que se da cuenta de que no es oro todo lo que reluce.
Me pareció genial la figura del gato, que campa a sus anchas por entre las dos realidades, hasta el punto de que el final, podríamos decirlo, sí, no queda del todo cerrado… el gato de Cheshire, como yo lo llamo en honor a Alicia en el País de las Maravillas, desaparece tras una rama, como si se adentrase en el otro uinverso.
Todos los personajes tienen un lado oscuro, tanto en la vida cotidiana de Coraline, como en su otro lado y para mi gusto el film es una auténtica obra de arte, por su inventiva. Es pura fantasía, no intentemos verlo de otro modo: Coraline duerme y sueña y a veces sueña (con imágenes vívidas) sin dormir. La banda sonora es de vértigo y la película en tres dimensiones, ni te cuento.
Vayan a verla, la recomiendo encarecidamente.













