Slumdog millionaire

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Slumdog millonaire

A mi Trainspotting me gustó, aunque no tanto como para considerarla una de las mejores películas que he visto en mi vida. Al igual me ha sucedido con Slumdog Millonaire (que ya podrían haberse esforzado un poco los distribuidores poniéndole otro título más pronunciable para los españolitos). Danny Boyle no es de mis directores preferidos. La cinta me desilusionó, aunque no por ello dejo de resaltar sus puntos buenos. Y digo que me desilusionó porque es totalmente previsible y no deja de ser una película que sigue el estilo del más puro Bollywood, aún habiendo sido dirigida por un cineasta inglés.

No digo, lo admito, que desde el principio intuyese que el protagonista iba a terminar con el típico final dulzón de las más puras películas made in India; es decir, besando a su amada y con un irrisorio final (me refiero al de los títulos de crédito), donde, después de una película sórdida, a ratos angustiosa, los personajes comienzan a bailar y cantar como en los filmes de Bollywood, donde chica y chico se conocen, se enamoran, su amor perdura a pesar de los contratiempos y después, terminan juntos, declarándose el amor hasta la eternidad, como defensa de los valores sacros de la familia y una sociedad paternalista… pero, y ya me he ido por peteneras, no es difícil deducir después de escuchar la palabra “destino” innumerables veces en el filme, y después de un comienzo en el que no sé porqué pero intuí la respuesta correcta ¡tal vez yo también pase de ser una paria a una fastuosa y maravillosa millonaria de la noche a la mañana! y ver al final que efectivamente, había deducido la respuesta correcta: todo está escrito. No es difícil, como decía, imaginar que cuando hablamos de destino hablamos de final feliz, ya que el destino no se iba a tomar la molestia de atosigarnos sino fuese con buenas intenciones… y así ocurre en la peli, de una forma totalmente predecible.

El personaje principal es un héroe a su pesar, ya que no es más que la ley del destino la que le convierte en un ser invencible, que sale indemne de miles de situaciones de peligro, que hacen que los demás sucumban a su alrededor, mientras él permance ipertérrito y encima, dentro de lo que cabe, y a pesar de llevarse unos cuantos sinsabores, termina teniendo hasta suerte.

Hay escenas inverosímiles, como la del hermano en la bañera con los billetes desparramados y un guiño a la sordidez de Trainspotting, cuando el protagonista, Jamal (Dev Patel) se embadurna de mierda para poder conseguir un autógrafo de su admirado actor, o cuando se encierra en el water público… todo ello supera con creces la asquerosidad y escatología de la citada película.

Sin embargo… tengo que destacar las cosas que me han gustado, que no son pocas:
la premisa es original y está muy bien llevada: un cuasi analfabeto consigue hacerse millonario en un programa y por ello, le secuestran y le someten a torturas para descifrar porqué se había convertido en tan buen concursante. En este punto, que se extiende a lo largo de la película, mezclado con pinceladas de su vida pasada, yo estaba deseandito que la historia diese un giro que la hiciese más humana y por ello se entiende más falible, que Jamal estuviese contando una sarta de mentiras con vete tú a saber qué fines, o que los mafiosos le estuviesen tendiendo una trampa… pero nada de esto sucedió… todos los acontecimientos se fueron desarrollando según lo esperado.

Y yo no tengo ningún problema con esto, cuando la historia que se cuenta te emociona, te llega hasta la médula, te sientes identificada con los personajes, pero cuando me hablan de milongas como que “todo está escrito”, pues, siento decirlo, pero me parece muy desilusionante.

La fotografía es estupenda, la manera en la que está llevada la trama a nivel técnico es magistral, las actuaciones, otro tanto de lo mismo. Es original y bella, pero yo esperaba más. Cuando empiezas a ver una película que te llena en tantos sentidos y sólo por el mero hecho de querer hacerla más comercial, se va por derroteros trillados, desilusiona. Eso sí, es bellísima.

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2 Responses
  1. Muy bueno tu análisis y critica de la película Slumdog millionaire.
    La verdad es que el concepto de destino que poseen en Asia es muy diferente al nuestro. Sobre todo si hablamos de la India. Para los hindúes, el destino es algo inamovible, algo de lo cual no puedes escapar, y ellos están contentos de ello, lo aceptan. Según sus creencias, es de la aceptación de tu destino que viene la recompensa y la felicidad.

  2. Sí, tienes razón. Leí una crítica de un indio (de la India) a esta película y la ponía a parir, aunque le parecía muy interesante que estuviese presente la idea del destino, porque como tú muy bien dices, es algo que está enraizado en su cultura. La peli está bien como entretenimiento, pero no es ninguna obra maestra. Gracias por pasar por mi bitácora.

    Rosalía

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