Película de una elegancia y carga sexual implícita que va más allá de una somera “lectura”; es como los buenos libros, lo que importa no es su tamaño, sino lo que nos cuentan.
Kate Winslet, fantástica siempre, hace el papel de su vida en esta película (aunque que se haya llevado el Oscar no es indicativo de ello) y David Kross es una nueva revelación con gran futuro. Ralph Fiennes interpreta correctamente a un adulto Michael, que no termina de madurar y que vive inmerso en su pasado.
No debo dejar de resaltar la estupendísima banda sonora de un joven de veintiséis añitos llamado Nico Muhly, que es una joya dentro del panorama de la música actual, en muchas de sus ramas.
El filme me ha dejado sin palabras; después de verlo me he sentido como el personaje principal, que prefería que le leyesen los libros a intentar aprender a hacerlo ella, así yo esperaba que la película no tuviese fin, aunque debo decir que la duración es perfecta, que todo está perfectamente orquestado y que lo que pasa es que una a veces se emociona, sin más, sobre todo si te cuentan una historia de personajes con gran profundidad y fantásticamente bien perfilados, gracias a la mano del guionista y de las geniales actuaciones.
Advertencia: a partir de aquí cuento algunos detalles de la trama de la película.















